El día del viernes y sus prescripciones

Resumen del tema

El mejor día en el cual sale el sol es el Viernes. En él Allah creó a Adán, y será el día del Juicio. Es una fiesta para los musulmanes, y por eso se han impuesto algunas cosas en él, por ejemplo: el Sermón del Viernes, bañarse, perfumarse, salir con la mejor ropa en el mejor estado, pronunciar al takbir (decir Allahu Akbar "Dios es el más grande") saliendo a rezar, acercarse al Imán y poner el corazón en estado de atención para escuchar la predicación.

Primer Jutba

Alabado sea Al-lah, Señor del Universo. Le glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Al-lah del mal que existe en nuestras propias almas y de los perjuicios de nuestras malas acciones. A quien Al-lah guía nadie puede desviar, y a quien extravía nadie puede guiar. Atestiguamos que nada ni nadie merece adoración sino Al-lah, Único, Quien no tiene copartícipe alguno. Atestiguamos que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Alabado sea Al-lah quien reveló en el Corán: {¡Oh, creyentes! Cuando se convoque a la oración del día viernes, acudid al recuerdo de Al-lah y abandonad el comercio, pues ello es lo mejor para vosotros. ¡Si supierais! Y cuando haya culminado la oración dispersaos por la Tierra y procurad el sustento, y recordad mucho a Al-lah que así triunfaréis.”} [Corán 62:9-10].

¡Siervos de Al-lah! Deben saber que Al-lah crea lo que quiere y prefiere lo que quiere, pues dijo: {Tu Señor es Quien crea y elige [hacer lo que quiere], y no son ellos [los hombres] quienes deciden. ¡Glorificado sea Al-lah! Al-lah está por encima de lo que Le asocian.} [Corán 62:28]

Y deben saber que Al-lah tiene un sabio motivo por cada uno de los que elige para alguna misión especial, tal como sucede con los ángeles y las personas que escoge como mensajeros. Al-lah dice: {Al-lah elige a algunos ángeles y hombres como enviados. En verdad, Al-lah es Omnioyente, Omnividente.} [Corán 22:75]

Así también Al-lah eligió a La Meca como el punto más sagrado de la tierra, y después de ella a Medina como destino de la emigración de Su último Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él; y luego a la Tierra Santa (Palestina) como hogar de la mayoría de los Profetas de los que nos relata el sagrado Corán.

Al-lah también Prefirió unos meses, días y noches sobre otros, tal y como nos lo muestra con los cuatro meses que menciona en el Sagrado Corán; nos referimos a los llamados “meses sagrados”, que son: Muharram, Rayab, Dhul Qa’dah y Dhul Hiyyah (primero, séptimo, onceavo y doceavo meses del año lunar islámico).

En este mismo sentido, Al-lah prefirió al día viernes, día del Yumu’a y lo considera el mejor día de la semana. Así pues, siervos de Al-lah, exaltad lo que Al-lah destacó.

Al-lah, en Su clemencia, nos muestra algunas de las virtudes y beneficios de las cosas que Él prefiere y elige para nosotros. Ahora, queridos hermanos, citaremos algunos Hadices del Profeta de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, donde nos habla de las virtudes del día viernes.

‘Abdul-lah Ibn ‘Amru, Al-lah se complazca de él, relata que el Profeta de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien se lava y baña (para el Yum’ah), va y llega temprano (a la mezquita), se acerca y escucha con atención (el Jutba), tendrá por cada paso que da, la recompensa de haber ayunado y rezado por la noche durante un año entero”. [Ahmad]

Anas Ibn Malik, que Al-lah esté complacido con él, relató: “El Ángel Yibril, la paz sea con él, vino al Profeta Muhammad portando en su mano un espejo blanco con un punto negro en el centro. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: ‘¿Qué es esto, Yibril?’ Y Yibril respondió: ‘Es el día viernes, y tu Señor te lo presenta para que sea un feriado para ti y tu nación después de ti. Y tendrán en este día un bien… Y en este día hay una hora que toda plegaria pidiendo algún beneficio es respondida, y toda plegaria pidiendo impedir algún mal es respondida, impidiendo un mal aún mayor…’”. [At-Tabarani]

Y dijo Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él: “El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: ‘El mejor día en el que haya salido el sol es el viernes. En este día fue creado Adán, en este día fue introducido al Paraíso y en este día fue sacado del mismo’”. [Muslim, Abu Dawud, At-Tirmidhi y An-Nasa’i]

Hudhaifah Ibn Al Iaman, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: ‘Al-lah, Alabado y Glorificado sea, apartó a los pueblos anteriores a nosotros del viernes. A los judíos les dio el sábado y los cristianos (escogieron) el domingo, así que ellos vendrán después de nosotros el Día del Juicio. Seremos los últimos de la gente de este mundo pero los primeros en el Día del Juicio, y seremos los primeros en ser juzgados antes que las otras criaturas’”. [Muslim]

Con seguridad que la virtud más valiosa del día viernes es que en él se da el rezo del Yumu’a. Esta es una de las oraciones de más valor, cuya obligatoriedad está más que confirmada y la que representa una mayor recompensa. Por eso, el Islam se preocupa por que el musulmán saque el mayor provecho de este maravilloso día.

El Islam recomienda tomar un baño para este día, lavarse y perfumarse, eliminar los malos olores, vestirse bien y presentable, asistir temprano, acercarse al Imam, concentrándose y prestando atención. Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, en un Hadiz auténtico, relata que el Mensajero de Al-lah dijo: “Quien se baña para el Yumu’a como para Al Yanabah y se va a primera hora, es como si hubiese sacrificado un camello como ofrenda…”.

Abu Dawud y Al Hakim citan, y el último lo clasificó como auténtico, que Samurah Ibn Yundub, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Asistan al Yumu’a, acérquense (lo más que puedan) al Imam, pues el hombre que se va sentando cada vez más atrás, va siendo relegado en el Paraíso, si es que entra”.

Cuando llega a la mezquita, el musulmán debe ocuparse de la adoración ritual, como ser el rezo, el Dhikr (invocar, suplicar y exaltar a Al-lah) y la recitación del Corán hasta que el Imam salga para el Jutba; entonces, debe acomodarse y prestar atención al Jutba. Luego, debe rezar con devoción y serenamente. Debe meditar sobre lo que se recita de la palabra de Al-lah. Una vez terminado el rezo del Yumu’a, el musulmán se debe ocupar de las alabanzas prescritas, y se le recomienda también rezar cuatro raka’at extras (voluntarias) en la mezquita o dos raka’at extras en su casa, y rezar en la casa es mejor, como se relata fidedignamente en ambos Sahih, el de Bujari y el de Muslim.

Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Quien realiza correctamente su Wudu’ (ablución) y luego asiste a la mezquita y presta atención calladamente, se le perdona (los pecados menores) entre este y el siguiente Yumu’a y tres días más”. [Muslim]

Ahora, deben saber hermanos que existen algunas acciones que pueden cometer algunos musulmanes y que provocan la pérdida de los grandes beneficios de este día bendito o su disminución significativa. Nos referimos a actos prohibidos por Al-lah, como ser:

Llegar tarde al Jutba, después que el Imam hubiese salido para el Jutba.

Distraer a la gente o incomodarlos pasándose por encima de los que ya están sentados. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, estaba pronunciando el Jutba del Yumu’a y vio a un hombre que estaba pasándose por sobre la gente sentada, y le dijo: “Siéntate, pues estás incomodando y molestando”. Además que quien hace tal cosa puede estar incluido en las palabras de Al-lah que dice: {Y quienes agreden a los creyentes y a las creyentes sin tener motivo, he aquí que cometen un pecado evidente.} [Corán 33:58]

Incomodar a los demás levantando la voz con el Dhikr o la recitación del Corán. Esto lo prohibió el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, cuando vio que sus Sahabah, que Al-lah esté complacido con ellos, elevaban la voz al recitar el Corán. Les dijo: “No levantéis la voz unos sobre otros al recitar el Corán”.

O, lo que es peor, incomodar a la gente al conversar de asuntos mundanales, especialmente durante el Jutba. Es una señal de poca inteligencia o gran negligencia hablar o jugar en el momento del Jutba, pues así se pierde toda la virtud y recompensa del Yumu’a. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, nos prohibió este comportamiento, y dijo: “Quien se entretenga con cosas que estén en el suelo, como piedrecillas, está cometiendo una falta”. [Muslim] Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Si le dices a tu amigo ‘cállate’ mientras el Imam pronuncia el Jutba, has cometido una falta”. El Imam Ahmad citó a ‘Ali, que Al-lah esté complacido con él, relatando que el Mensajero de Al-lah dijo: “Si le dices a tu amigo ‘¡Shhhh!’ mientras el Imam pronuncia el Jutba, pues has cometido una transgresión; y quien comete una transgresión invalida su oración del Yumu’a”.

Ahora, debemos hablar de algo más grave aún: se trata de las consecuencias de faltar al rezo del Yumu’a sin una excusa válida. El Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, prohibió enfáticamente este pecado, y advirtió a quien lo comete que se expone a ser afectado por el desvío y a que su corazón se cierre a toda guía. Aquel a quien Al-lah le sella el corazón pierde toda visión y tiene un mal fin. El profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Algunas personas deben dejar de ausentarse al Yumu’a, o sino Al-lah les sellará sus corazones y pasarán a ser gentes desprovistas de buen criterio”. También, citó el Imam Ahmad y Al Hakimun un Hadiz de Abu Qatadah, que Al-lah esté complacido con él, donde relata que el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quien deja de asistir al Yumu’a tres veces sin una necesidad urgente, Al-lah le sellará su corazón”.Le pido a Dios perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también.

Segundo Jutba

Parte de la guía del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, era honrar este día con algunas actividades especiales que realizaba exclusivamente en él. Entre ellas podemos mencionar:

Después del Fayer de ese día solía recitar las suras “La prosternación” (32) y “El hombre” (76), pues estas suras mencionan lo que fue y lo que será.

También, está la recomendación de hacer más frecuente el Salat ‘ala An Nabi (plegaria de bendiciones y paz de Al-lah para el Profeta Muhammad) en ese día y su noche. Dijo Ibn Al Qaiem, que Al-lah lo tenga en Su misericordia: “El Profeta es un señor entre las criaturas, y el día viernes es un señor entre los días. Así que As-Salat ‘ala An Nabi tiene una característica exclusiva que no tiene en otro día. Además, vemos otra característica especial: que todo bien mundano y espiritual que llegó a esta nación le ha llegado de mano del Profeta, y Al-lah juntó en él ambas categorías, el bien mundanal y el espiritual. Y las mayores gracias de Al-lah le sobrevienen a esta nación en este día del Yumu’a. En este día serán enviados a habitar sus viviendas y palacios en el Paraíso, es el día de la ganancia extraordinaria para ellos cuando entren al Paraíso, y es un día festivo para ellos en la vida terrena; un día cuando Al-lah responde a sus ruegos y necesidades y no rechaza a ninguno de los que Le ruegan. Todo esto lo conocen de la mano del Profeta; así que, a manera de agradecimiento y valoración merecida para él, se hace más frecuente en este día As Salat ‘ala An-Nabi. Al-lah dijo: {Ciertamente, Al-lah y sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pedid bendiciones y paz por él.} [Corán 33:56]

También acostumbraba recitar las suras “El Yumu’a” (62), “Los hipócritas” (63) o “El Altísimo” (87) y “La Noticia envolvente” (88).

Una virtud especialmente atractiva y generosa en este día de Yumu’a consiste en el hecho de que hay una hora en este día en que Al-lah responde a toda plegaria que Le haga en ese momento uno de sus siervos musulmanes, pidiéndole algún bien terrenal o espiritual.

Relató Abu Hurairah, que Al-lah esté complacido con él, que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “En el día del Yumu’a hay una hora en que a todo musulmán que esté orando y le pida a Al-lah un bien, Él se lo dará”. ¡Qué gran oportunidad! ¡Qué Gracia inmensa! ¡Qué desdichado es quien se pierde las bendiciones en esta hora y en este día!

Según la opinión más prevaleciente, se ha limitado el momento este entre el rezo del ‘Aser y la puesta del sol. El Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El día del Yumu’a tiene doce horas; en él Al-lah concede a Su siervo musulmán todo lo que le pide. Así es que procurad lograr esto en la última hora del mismo, después del rezo del ‘Aser”.

¡Hermanos musulmanes! Compitan, que Al-lah nos tenga a todos en Su misericordia, por lograr este gran beneficio que Al-lah Ha puesto en este gran día para los que siguen la Sunnah de Su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él.

Por tanto, laven sus cuerpos, vistan sus mejores galas, cepíllense los dientes y perfúmense; luego, lleguen temprano al rezo del Yumu’a con serenidad y solemnidad. Quienes siguen la senda del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, serán de los ganadores y triunfadores de la Gran Victoria en el más alto grado: {Éste el favor de Al-lah, que se lo concede a quien Le place. Al-lah es poseedor del favor grandioso.} [Corán 57:21]

Les advierto sobre no ser negligentes con esta magna ocasión y estas nobles tradiciones, pues en el Sahih dice el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Hay gente que se atrasa hasta que Al-lah los Deja atrás”.

{Y los aventajados [serán aquellos que en la vida mundanal se apresuraron a realizar obras de bien] ¡Estos serán los primeros [en entrar al Paraíso]! Y serán los [que morarán] más próximos [a Al-lah], en los Jardines de las Delicias. Muchos de ellos serán de las primeras generaciones, y muy pocos de las últimas.} [Corán 56:10-14]

Pidan bendiciones por el Profeta Muhammad, tal como Dios se los ordena: {Ciertamente Al-lah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él.} [Corán 33:56]

¡Oh Al-lah! Me refugio en Ti de desviarme o ser desviado, de equivocarme o de que me precipite en el error, de oprimir y ser oprimido, de ser ignorante o que sean ignorantes conmigo.

¡Oh Al-lah! Tú eres el Soberano, no existe dios excepto Tú. Tú eres mi Señor y yo soy Tu siervo. He sido injusto con mi alma, reconozco mis pecados, perdona todas mis culpas y mis faltas, porque nadie perdona los pecados sino Tú. Guíame hacia los mejores modales, nadie guía a ellos sino Tú. Aleja de mí las malas obras, no las aleja nadie sino Tú.

¡Oh Al-lah! Perdóname tanto los pecados que cometí como lo que dejé de hacer, y aquellos que haya cometido en secreto y públicamente, y lo que haya malgastado, como también de aquellas cosas que Tú bien sabes de mí.