El significado del Hayy y sus virtudes

Resumen del tema

¿Alguien ha visto El Hayy y su inmensidad? ¿La fe iluminante, y las legiones que vienen a glorificar a Allah y a agradecerle? Es una escena maravillosa y espléndida que contentó mucho a los creyentes y a los monoteístas y sorprendió a los indiferentes, y entonces ¿qué los presenta a ustedes, los musulmanes?

Primer Jutba

Alabado sea Al-lah, Señor del Universo. Lo glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Al-lah del mal que existe en nuestras propias almas y de los perjuicios de nuestras malas acciones. A quien Al-lah guía nadie puede desviar, y a quien extravía nadie puede guiar. Atestiguamos que nada ni nadie merece adoración sino Al-lah, Único, Quien no tiene copartícipe alguno. Atestiguamos que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Alabado sea Al-lah, Quien legisló formas de adoración que, además de purificar nuestra alma y recompensarnos inmensamente por su realización, son un medio para mejorar nuestro comportamiento, fortificar los lazos de fraternidad en la sociedad y erradicar los males que puedan atentar contra la seguridad y estabilidad de todos.

¡Hermanos! ¿Han visto el Hayy y su extraordinaria grandeza? ¿Han visto la fe y sus efectos sobre la gente? ¿Han visto esas inmensas multitudes que vienen a glorificar y alabar a Al-lah? La sola vista del lugar del Hayy en plena actividad es impresionante, alegra y fortalece a los creyentes, provoca pesar en los pecadores y estupor en los que viven engañados. Pero, ¿qué significa el Hayy para ustedes?

Esa multitud responde a un llamado que Al-lah le hizo. Ha venido a glorificar a Al-lah, ha venido para anunciar su fe en el Tawhid, la unicidad de Al-lah, único Señor de los mundos. En el Corán encontramos: {Es una obligación para los hombres peregrinar a esta Casa (la Ka’ba) si se encuentran en condiciones de hacerlo [físicas y económicas]. Y quien niegue lo que Al-lah ha prescrito, sepa que Al-lah prescinde de todas las criaturas.} [Corán 3:97]

Esta gran reunión manda un fuerte y claro mensaje al mundo sobre la unión de los musulmanes, pese a que son de diferentes nacionalidades, culturas y estatus sociales. ¿Pueden ustedes sentir la grandeza de esta nación?

¡Hermanos míos! El Hayy es el punto de encuentro de esta nación musulmana después de su fragmentación; es el faro de su grandeza después de su decadencia, y es la señal de su vitalidad y su fuerte presencia en el mundo. Nuestra nación no puede ignorar su significado ni sus secretos. El Hayy refuerza los lazos, es la oportunidad para reconocerse y renovar la fe. Allí conoce el musulmán a su hermano que viene de un lugar lejano, oye sus palabras, lo ayuda y aconseja.

La adoración exclusiva de Al-lah es el motivo por el cual existe la humanidad en la tierra. Es lo mejor que se le puede pedir al hombre, lo más noble que este puede desear. La difusión del Tawhid trajo gloria al Estado Islámico, y su ausencia le trajo el ocaso.

La fe en el Tawhid hace que la ley que Al-lah prescribió se aplique en el Estado. La fe en el Tawhid es la que da certeza firme a los corazones de los musulmanes. Por esta fe es que se ha legislado el Hayy, pues Al-lah dijo: {Sed monoteístas y creed en Al-lah, y no seáis idólatras. Quien atribuya copartícipes a Al-lah es como quien se cae del cielo y lo arrastrarán las aves o el viento a un lugar lejano.} [Corán 22:31]

Por esto, también Al-lah ha dispuesto la Ka’bah como Casa Santa para la gente. La piedra negra no es sino un punto de referencia para iniciar y contabilizar las circunvalaciones alrededor de la Ka’bah y no es un objeto que se procura en busca de bendiciones, sino que se toca siguiendo el ejemplo del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. El califa Omar, que Al-lah esté complacido con él, nos aclaró bien la figura cuando dijo frente a la Piedra Negra: “Yo sé que tú eres una piedra que no hace ni mal ni bien; si no hubiese visto al Mensajero de Al-lah besarte, yo no lo haría”.

El musulmán debe tener certeza absoluta cuando realiza el Tawaf alrededor de la Ka’bah y besa la piedra negra en su base, que el único origen del bien y del mal es Al-lah. Se debe saber que cualquier mala interpretación de este concepto nos acerca peligrosamente al Shirk (asociación, idolatría) que Al-lah anuló y extirpó cuando ordenó la construcción de la Ka’bah.

Por este motivo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, envió a Abu Baker, que Al-lah esté complacido con él, para que anunciara entre la gente, durante el peregrinaje del noveno año de la Hégira, que a partir del siguiente año ningún idólatra circunvalaría la Ka’bah ni gente desnuda, como acostumbraban los árabes politeístas. [Bujari y Muslim] Al-lah nos dijo al respecto en el Corán: {Así deberéis hacer, y quien respete los preceptos de Al-lah, será lo mejor para él ante su Señor [y le recompensará en la otra vida]. Sabed que os son lícitas las reses, excepto lo que se os mencionó [como prohibido]. Apartaos, pues, de la impureza de los ídolos, y apartaos de decir falsedades.} [Corán 22:30]

El Corán también nos ilustra las prescripciones y regulaciones que rigen el Hayy para que la gente sepa qué debe hacer en tales circunstancias y lo que les podría sobrevenir si se actúa con negligencia o descuido en tales casos. Porque deben saber, hermanos, que la adoración de Al-lah no es algo donde se permita la negligencia o el descuido.

Es importante citar otro pasaje de la mención del peregrinaje en el Corán; se trata del enfoque sobre la solidaridad y sensibilidad por el sufrimiento ajeno, que en el peregrinaje llega hasta los momentos mismos de la adoración. En alusión a esto es que Al-lah nos dice: {Para que atestigüen todas las gracias [de la peregrinación], y recuerden el nombre de Al-lah, en los días consabidos, al sacrificar las reses del ganado que Él les ha proveído. Comed, pues, de ellas, y dad de comer al indigente y al pobre.} [Corán 22:28], y dice también: {Recordad el nombre de Al-lah sobre ellos [los animales] cuando estén dispuestos en fila [para ser sacrificados], y cuando se desplomen [y sean despellejados] comed de ellos, y dad de comer al mendigo y al necesitado. Así os los sometimos para que seáis agradecidos.} [Corán 22:36]

Otra mención del peregrinaje en el Corán se enfoca en el valor de la Taqwa (temor reverencial a Al-lah) y en sus virtudes sobre la persona. Por esto mismo, son numerosas las recomendaciones al respecto mientras el Corán trata el tema del Hayy. Al-lah dice: {Temed a Al-lah y sabed que Al-lah es severo en el castigo.} [Corán 2:196] Igualmente, dijo: {Temedme [durante el cumplimiento de los ritos de la peregrinación] ¡Oh, dotados de buen discernimiento!} [Corán 2:197] También mencionó: {Temed a Al-lah y sabed que seréis congregados ante Él.} [Corán 2:203]; de la misma manera, encontramos: {Sabed que respetar los ritos de Al-lah dimana de la piedad de los corazones} [Corán 22:32], y dijo: “Lo que le importa a Al-lah no son sus carnes ni su sangre [la de los animales sacrificados] sino vuestra piedad [y sinceridad al realizar el sacrificio].} [Corán 22:37]

Todos los ritos del Hayy apuntan a la unidad, al fin y al cabo, todos los musulmanes son como un solo cuerpo o un edificio, cuyas partes se refuerzan unas a otras. Durante el Hayy, los musulmanes viven momentos donde se expresa esta Taqwa de la que fluye la fraternidad que une a los musulmanes por sobre sus diferentes apariencias y lenguas.

Cuando los musulmanes visten las prendas de peregrino (Al Ihram) quedan todos con la misma apariencia, dirigiéndose al mismo Dios, con el mismo clamor de respuesta a Su llamado, acallando todo nacionalismo o racismo, mientras circunvalan la misma casa santa y realizan todos el mismo rito.

Esto sólo puede ser resultado y fruto de la Taqwa que les indica que no tienen por qué vivir separados y enemistados. Todos son hermanos entre sí y no hay lugar para vanidades ni orgullos tribales, sociales o familiares. La Taqwa nos hace recordar que todos los linajes humanos se remontan a dos padres originales y a la matriz de Eva como punto de encuentro de nuestros lazos consanguíneos, esto es lo que se menciona en el Corán: {¡Oh, humanos! Os hemos creado a partir de un hombre [Adán] y una mujer [Eva], y [de su descendencia] os congregamos en pueblos y tribus para que os reconozcáis unos a otros.} [Corán 49:13]

El mutuo reconocimiento, la fraternidad y la solidaridad no dejan lugar a que las apariencias, los linajes o los idiomas se interpongan; pues nada de esto tiene sitio en la balanza de Al-lah. Porque hay una sola balanza para pesar los valores y virtudes de las personas: {En verdad, el más honrado de vosotros ante Al-lah es el más piadoso.} [Corán 49:13]

Por la Taqwa el hombre asciende y se ennoblece, como lo hicieron Suhaib el romano bizantino y Salman el persa, que Al-lah esté complacido con ambos, quienes eran esclavos antes del Islam. Pero si la Taqwa está ausente del corazón, entonces Al-lah humilla a la persona, como lo hizo con Abu Lahab, por su idolatría e incredulidad.

En el Hayy hay algunos conceptos y enfoques que no deben pasar por alto los hombres de juicio y visión aguda. Por ejemplo, está el hecho de que el Hayy es una gran conferencia islámica mundial que invita a la unión y la solidaridad en la Umma Islámica. Todo esto indica que esta nación sólo progresará y tendrá éxito en la unidad.

Los musulmanes perdimos nuestra vitalidad y pasamos a ser una nación retrasada cuando nos dividimos, de ser un único califato pasamos a ser varios pequeños estados en conflicto. Al-lah dijo: {…y no discrepéis porque os debilitaríais y seríais derrotados.} [Corán 8:46]

Otro de los aspectos relacionados con el Hayy es su condición de renovador de la fe y reformador del carácter. El Hayy rebosa de expresiones de monoteísmo y adoración, y todo eso borra los pecados y conlleva bendiciones. El Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Quién peregrina y no comete corrupción o excesos, vuelve a su hogar limpio de pecados como cuando nació”.

Otro concepto presente en el Hayy es el de firmeza ante la adversidad y fortaleza ante la debilidad, pues nuestra Umma se encuentra acosada, perseguida por su fe, y sus seguidores pasan por un momento de decadencia y debilidad. Entonces, llega el Hayy con estas grandes multitudes para recuperar nuestra entereza, para recordar que los musulmanes se fortalecen tras su debilidad y su decaída, y que se unen después de su dispersión: {Aferraos todos a la religión de Al-lah y no os dividáis.} [Corán 3:103]

Otro concepto presente en el Hayy es que esta nación no comercia con su fe ni regatea con sus principios, que es fortalecida por su Señor y exaltada por su fe. Nuestra nación anuncia con su peregrinación que aún se aferra a su fe, su Corán y su Sunna, y que no los abandonará, porque el Islam representa su vida, la base de su permanencia y la esencia de su gloria y éxito. {Ciertamente os hemos revelado un Libro a través del cual seréis honrados [si ponéis en práctica sus preceptos] ¿Es que no reflexionáis?} [Corán 21:10]

La gente creyente, a pesar de su debilidad y humillación, se aferra a su fe y tiene en su adoración algo que los renueva y revive sus almas. En el Hayy hay mucha fe, certeza, plegarias y sometimiento a Al-lah.

Le pido a Dios perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también.

Segundo Jutba

Otro de los conceptos que engloba el Hayy es su recordatorio de la otra vida y su advertencia sobre el Día Difícil, el Día del Juicio, dice el Corán: {¡Señor nuestro! Tú eres Quien reunirá a los hombres el Día sobre el cual no hay dudas.} [Corán 3:9]

La ida y estadía en ‘Arafah (el noveno día del mes en el que se realiza la peregrinación, Dhul Hiyya) es una imagen reducida de la aglomeración de la gente en el Día de la Resurrección. Nos recuerda cuando nos presentaremos agobiados por el calor y el cansancio.

Otro concepto propio del Hayy es su exclusividad para los musulmanes como expresión de fe y ritual formal; y esto es algo que no se concedió a otra Umma sino a esta.

¡Musulmanes! Quien va a este lugar sagrado lo hace con orgullo y la fe se le aumenta al ver los miles de peregrinos esforzándose por cumplir sus ritos y seguir la guía de su Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él.

Otro concepto relacionado con el Hayy es el de una multitud reunida por el Islam, reunida por Al-lah, por su fe y su Ley. No lograron reunirla ni el racismo, ni el nacionalismo o similares. Los reunió este Din y esta fe.

Al-lah nos hace recuerdo con los portentos y rituales del Hayy de la gran necesidad que tenemos de esta religión y que no lograremos alcanzar el progreso humano ni la estabilidad sin el Islam. {Nuestra religión es la de Al-lah. ¿Y qué mejor religión que la de Al-lah? Y nosotros Lo adoramos.} [Corán 2:138]

Antes de terminar, quiero recordar un aspecto importantísimo que debe tener en cuenta todo aquel que no tenga la oportunidad de realizar la peregrinación, se trata del aprovechamiento del tiempo durante los diez días de Dhul Hiyya. El Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, indicó en varios Hadices que estos días son los mejores de todo el año, dijo: “Ninguna buena obra es superior a las que se hacen en estos diez días (los primeros del mes Dhul Hiyyah)”. Dijeron: “¿Ni el Yihad?” Dijo: “Ni el Yihad, excepto el de un hombre que sale con su vida y su fortuna por la causa de Al-lah y vuelve sin ambas cosas”. [Bujari] En otro relato mencionó: “Estos días son mejores para Al-lah que los demás, y a Él le gusta que se realicen buenas obras en ellos; por esta razón, incrementad las veces que repetís el Tahlil (decir: La ilaha il-la Al-lah), el Takbir (decir: Al-lahu Akbar) y el Tahmid (decir: Alhamdu lil-lah)”.

Además, el ayuno en el día de ‘Arafa es una oportunidad única en el año para que los pecados sean perdonados, al respecto nos dijo nuestro amado Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam: “No hay un día con mayor posibilidad de que Al-lah Libere a uno de Sus siervos que el día de ‘Arafa…” [Muslim], y también dijo: “El ayuno en el día de ‘Arafa expía los pecados del año anterior y del posterior”. [Muslim]

Pidan bendiciones por el Profeta Muhammad, tal como Dios se los ordena: {Ciertamente Al-lah y Sus ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él.} [Corán 33:56]

¡Oh Al-lah! Me refugio en Ti de desviarme o ser desviado, de equivocarme o de que me precipite en el error, de oprimir y ser oprimido, de ser ignorante o que sean ignorantes conmigo.

¡Oh Al-lah! Tú eres el Soberano, no existe dios excepto Tú. Tú eres mi Señor y yo soy Tu siervo. He sido injusto con mi alma, reconozco mis pecados, perdona todas mis culpas y mis faltas, porque nadie perdona los pecados sino Tú. Guíame hacia los mejores modales, nadie guía a ellos sino Tú. Aleja de mí las malas obras, no las aleja nadie sino Tú.

¡Oh Al-lah! Perdóname tanto los pecados que cometí como lo que dejé de hacer, y aquellos que haya cometido en secreto y públicamente, y lo que haya malgastado, como también aquellas cosas que Tú bien sabes de mí.