La creencia en el destino

Resumen del tema

El siervo nunca se sentirá tranquilo y cómodo en esta vida a menos de que crea en el destino de Allah. Esto pasa cuando cree que lo que haya pasado fue porque así quiso Allah, y lo que no haya pasado, fue porque no quiso Allah; que si todo el mundo se reúne para dañarle de algún modo, no lo podrá hacer sino si Allah lo ha escrito, tampoco si se  reúne para beneficiarle lo podrán hacer sin su permiso.

Primer Jutba

Alabado sea Al-lah, Señor del universo. Lo glorificamos, Le pedimos perdón por nuestros pecados y a Él nos encomendamos. Nos refugiamos en Al-lah del mal que existe en nuestras propias almas y de los perjuicios de nuestras malas acciones. A quien Al-lah guía nadie puede desviar, y a quien extravía nadie puede guiar. Atestiguamos que nada ni nadie merece adoración sino Al-lah, Único, Quien no tiene copartícipe alguno. Atestiguamos que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Alabado sea Al-lah, Quien registró todo lo que sucedería en la creación desde el inicio de la existencia hasta el Día Final y el más allá. Alabado sea Quien dio al ser humano la libertad de escoger entre el bien y el mal.

Nuestro tema de hoy es muy importante, hablaremos sobre uno de los seis pilares de la fe, un pilar que si es rechazado por alguien no será considerado como musulmán, hablamos de la creencia en el destino.

Si se conoce y se entiende bien esta creencia, el musulmán logra tranquilidad y sosiego, pues encontrará respuestas a muchas cuestiones sobre la percepción de las cosas. Dice Al-lah en la Sura “El Altísimo”: {Glorifica a tu Señor, el Altísimo, Quien creó todas las cosas a la perfección, y decretó para cada ser su función.} [Corán 87:1-3]

Se registró también que Ángel Gabriel, la paz sea con él, le preguntó al Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Infórmame acerca de la fe”, le respondió: “La fe consiste en creer en Al-lah, Sus Ángeles, Sus Libros, Sus Mensajeros, en el Día del Juicio y en el destino, sea bueno o malo”. [Muslim]

¡Hermanos! La creencia en el destino es la fe en el conocimiento de Al-lah sobre todas las cosas antes de que estas sucedan, tal como fueron escritas en el Lauh Al Mahfudh (Tabla Preservada) de forma detallada, todo esto cincuenta mil años antes de iniciar la creación de los cielos y la Tierra. Dijo Al-lah: {Sabe que a Al-lah pertenece cuanto hay en el cielo y en la Tierra. En verdad, todo está registrado en un libro [en la Tabla Protegida]; ello es fácil para Al-lah.} [Corán 22: 70]

La creencia en el destino también implica la realización de la voluntad de Al-lah en Su creación. Esto es lo que estableció Al-lah y Su Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, en cuanto a la creencia en el designio divino, es lo que creían los Sahaba y lo que enseñaron a sus seguidores. Esta es la creencia en la predestinación de Ahlus-Sunna Wal Yama’a (la comunidad de los seguidores de la Sunna); el creyente, por lo tanto, sabe que no hay nada que se escape del conocimiento de Al-lah, y que cuando Él decreta que suceda algo eso pasa, tal cual como lo quiso.

Debes saber, hermano y hermana en la fe, que en el Islam no hay lugar para la creencia en el destino impositivo, en nuestra religión se establece que el ser humano decide su camino, ya sea el del bien o el del mal, que tenemos libre albedrío, dijo el Altísimo en la Sura “La Ciudad”: {Y le aclaramos los dos senderos [el del bien y el del mal].} [Corán 90:10]; también dijo en la Sura “El Sol”: {Y le enseñó el camino del bien y del mal, que ciertamente obtendrá el éxito [en esta vida y en la otra vida] quien purifique su alma [apartándose de los pecados], y estará perdido quien la pervierta [siguiendo sus pasiones].} [Corán 91:9-10]

Al-lah sabe qué elegirá cada persona y eso no significa que Él la haya obligado a actuar de una u otra manera. El ser humano decide qué hacer y sus obras serán una prueba en contra o a favor suyo el Día del Juicio, nadie hace nada ni consigue nada sin que Al-lah lo sepa de antemano, dijo el Señor de los mundos en la Sura “Los Ganados”: {Él es el conocedor de lo oculto y de lo manifiesto, y Él es Sabio y está informado de lo que hacéis.} [Corán 6:73]

¡Hermanos y hermanas! Hay un grupo de personas que justifican sus pecados basándose en la predestinación, cometen todas las faltas que quieren y luego dicen: “Lo que hice fue por decreto de Al-lah”; esto es un error. Es cierto que todo lo que sucede ha sido con la anuencia de Al-lah pero esto no le da derecho a la persona a justificar sus acciones de esta manera, porque cada uno es quien escoge entre el bien y el mal.

Fue preguntado el Sheij Ibn Taimia, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, sobre la posición de estas personas y respondió: “Lo que alegan y la justificación que usan es incorrecta por varias razones, entre ellas:

Porque es contradictoria, ya que si lo ve como una excusa entonces se debe reconocer que lo mismo aplica para todas las personas en general, pues todos estamos regidos por el destino. Quien piense así no tiene derecho a quejarse del trato injusto, insultos, violación de sus derechos y crímenes cometidos en contra suya y de su familia por parte de los demás. La gente que alega esta falsa idea es mentirosa y se contradice a sí misma, pues cuando alguien les lleva la contraria o comenten alguna injusticia en contra de ellos, se enojan y hasta pueden llegar a insultar y maltratar a quien no cree lo mismo que ellos o los agreden. Si el destino fuera una excusa válida para el que comete pecados y deja las obligaciones, entonces ellos no debería de enojarse con nadie y aceptar tranquilamente lo que les hagan o digan, pero esto no sucede.

Si su alegato fuera correcto, entonces se acusaría a Al-lah de injusto al haber condenado a Satanás, al Faraón, a los pueblos de ‘Ad y de Zamud, etc., por su corrupción e incredulidad, algo que, por supuesto, no es lógico ni aceptable; pues de ser así, Al-lah no les hubiera dado la cantidad de oportunidades que les dio para que recapacitaran y se retractaran de sus actos antes de condenarlos.

No habría diferencia alguna entre el creyente y el incrédulo, por lo tanto, no habría razón válida para que exista la recompensa y el castigo, y el Paraíso y el Infierno, dice Al-lah en la Sura “La Arrodillada”: {¿Acaso quienes obran mal piensan que los consideraremos igual que a quienes creen y obran rectamente, tanto en esta vida como en la otra? ¡Qué mal que piensan!} [Corán 45:21]

Se le preguntó al Profeta Muhammad, la paz y bendiciones de Al-lah sean con él, sobre este asunto y dijo: “No hay entre vosotros nadie que no tenga ya designado su lugar en el Paraíso o en el Infierno”. Preguntaron: “¡Oh Mensajero de Al-lah!, ¿entonces para qué obramos (el bien)? ¿Por qué no nos entregamos confiados (a nuestro destino)?” Dijo: “No. Obrad (el bien), ya que a cada uno se le facilitará aquello para lo que fue creado”. [Bujari y Muslim]

De esta manera podemos entender que la creencia en el destino no es una excusa para pecar ni cometer faltas, si bien nuestro destino está escrito y Al-lah lo conoce desde el principio, nosotros los seres humanos contamos con el libre albedrío.

Le pido a Dios perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también.

Segundo Jutba (10 minutos)

Hermanos, debemos saber que nadie ni nada nos puede beneficiar o dañar más allá de lo que Al-lah ha prescrito para nosotros. Dijo el Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam: “…y has de saber que si la humanidad entera se reúne para causarte algún daño, no te alcanzará sino en lo que Al-lah ha prescrito para ti; y si acordaran todos los hombres beneficiarte en algo, no te llegará sino lo que Al-lah determinó para ti”.

También se registró que Abu Huraira, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “El creyente fuerte es más amado por Al-lah que el creyente débil en todo lo bueno, esfuérzate en lo que te beneficie y refúgiate en Al-lah de todo mal. Si alguna desgracia te sucede no digas: ‘Si hubiera hecho esto o aquello no hubiera pasado nada (malo)’, sino que di: ‘Así lo ha decretado y querido Al-lah’, ya que decir ‘si hubiera’ abre las puertas a Satanás para que te desvíe”. [Muslim e Ibn Mayah]

Porque renegar de nuestro destino es como desafiar el designio divino que se nos ha escrito, decir “si hubiera o no hubiera hecho tal cosa” es dudar de la sabiduría de Al-lah. Por esta razón, es importante para el creyente tener paciencia y aceptar lo que está escrito.

Suhaib, que Al-lah esté complacido con él, relató que el Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, dijo: “El creyente es en verdad sorprendente, porque todo lo que le sucede es bueno para él, y esto no pasa sino con el creyente. Si le pasa algo bueno agradece a Al-lah, lo que es bueno para él; en cambio, si le sobreviene alguna desgracia, la asume con paciencia y esta actitud es buena para él”. [Muslim, Ahmad e Ibn Mayah]

Dijo Al-lah, Altísimo sea, en “La Noche”: {Quien cumpla con lo que Al-lah ha prescrito y se aparte de lo que Él ha vedado, y crea en lo más sublime [que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Al-lah], Le allanaremos el camino del bien.} [Corán 92:5-7]

Han de saber que hay dos grupos que se han desviado con respecto a la creencia en la el designio divino, el primero es la Qadaria, cuyos seguidores han negado la predestinación y alegan que nada está escrito. La segunda secta es la Yabria (Fatalistas), quienes afirman que el hombre es como una pluma en el aire, es decir que va a donde su destino lo lleve y él no puede escoger si hacer o no las cosas. También hay sectas Shías que niegan el destino, como los Duodecimanos.

Estas sectas son extremistas y además están en un claro extravío. Al-lah, el Altísimo, ha designado todo asunto, su conocimiento abarca todo, así como ha registrado cada asunto con perfección, nada sucede sin que Él lo decrete, como se ha demostrado anteriormente, pero en su inmensa misericordia tampoco le ha quitado al hombre la posibilidad de actuar bien o mal, dice Al-lah en la Sura “El Hombre”: {Y le evidenciamos la guía, pero algunos fueron creyentes agradecidos y otros incrédulos ingratos.} [Corán 76:3]

Como musulmanes debemos alejarnos de estas creencias corruptas que contradicen el libro de Al-lah, el Corán y la Sunna de Su Mensajero, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él. Quien rechaza este precepto de la fe es un incrédulo, por más que afirme que cree en Al-lah y los demás pilares de la fe, y sus obras no le serán aceptadas.

Relató Yahya Bin Iamar, que Al-lah lo tenga en Su misericordia: “La primera persona que negó el designio divino fue un hombre de Basora llamado Mabad Al Yuhani. Humaid Bin Abdul Rahman y yo fuimos a realizar el Hayy (la peregrinación mayor); estando en Meca nos dijimos: ‘Si nos encontramos con uno de los Sahaba del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le preguntaremos acerca de lo que alegan quienes niegan el designio divino’. Entonces encontramos a ‘Abdul-lah Ibn Omar ibn Al Jattab, que Al-lah esté complacido con él y su padre, entrando a la mezquita. Aprovechamos y lo abordamos uno por la derecha y el otro por la izquierda, yo pensé que mi compañero me cedería la palabra, así que dije: ‘¡Abu ‘Abdur-Rahman! En verdad que en nuestra ciudad hay personas que leen el Corán, buscan el conocimiento y hacen otras cosas de bien, pero ellos pretenden decir que no hay designio divino y que las obras suceden por voluntad propia. Dijo Abdul-lah Ibn Omar: ‘Si te encuentras con ellos, infórmales que yo me desentiendo de ellos y ellos se desentienden de mí, y (que) ‘Abdul-lah Ibn Omar jura que si ellos tuvieran una montaña como Uhud de oro y la dieran en caridad, Al-lah no aceptaría de ellos esta acción, hasta que creyeran en el designio divino (como es debido)’. Después, nos mencionó el Hadiz en el que Ángel Gabriel, la paz sea con él, le preguntó al Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, sobre la fe”. [Muslim]

¡Hermanos! Encomiéndense a Al-lah el Altísimo, pues quien se encomienda a Al-lah, Él le es suficiente, le concederá Su gracia y lo sustentará de donde menos imagina. Busquen el sustento por los medios permitidos, y sepan que Al-lah es Conocedor de todas las cosas y es Poderoso sobre todas las cosas.

Pidan bendiciones por el Profeta Muhammad, tal como Dios se los ordena: {Ciertamente Al-lah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él.} [Corán 33:56]

¡Oh Al-lah! Me refugio en Ti de desviarme o ser desviado, de equivocarme o de que me precipite en el error, de oprimir y ser oprimido, de ser ignorante o que sean ignorantes conmigo.

¡Oh Al-lah! Tú eres el Soberano, no existe dios excepto Tú. Tú eres mi Señor y yo soy Tu siervo. He sido injusto con mi alma, reconozco mis pecados, perdona todas mis culpas y mis faltas, porque nadie perdona los pecados sino Tú. Guíame hacia los mejores modales, nadie guía a ellos sino Tú. Aleja de mí las malas obras, no las aleja nadie sino Tú.

¡Oh Al-lah! Perdóname tanto los pecados que cometí como lo que dejé de hacer, y aquellos que haya cometido en secreto y públicamente, y lo que haya malgastado, como también aquellas cosas que Tú bien sabes de mí.