La misericordia como un valor humano

Resumen del tema

La misericordia es una de las cualidades de Allah, Bendito sea, que puso a sí mismo y las guardó en el corazón de su Mensajero, haciéndola un rasgo notable en su legislación. Quien contempla a las normas de la legislación islámica, encontrará que la piedad, con todos sus significados y tipos, la llena. Y quien contempla la vida del Profeta Mohammed, encontrará la piedad, en su mejor estado, tan evidente en sus actos.

Primer Jutba

Alabado sea Al-lah, Quien colma de bendiciones a Sus siervos y aparta de ellos muchas de las desgracias por Su misericordia. Lo alabamos como corresponde a la majestuosidad de Su rostro y la grandiosidad de Su poderío. Atestiguo que nada ni nadie merece adoración sino Al-lah, Único, sin asociados. Sus promesas son inalterables, cuando Él decide algo nadie lo puede impedir, y Él es rápido en ajustar cuentas. Alabado sea Al-lah, Quien envió al último de los Mensajeros y Profetas, Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, como misericordia para todos los seres humanos. Atestiguo que Muhammad es Su siervo y Mensajero, el líder de los creyentes, el ejemplo de los justos y el mejor de los educadores. ¡Al-lah! Bendice a Muhammad, a su familia, a sus Compañeros y a todos los que sigan su guía hasta el Día del Juicio Final.

¡Siervos de Al-lah! El tema que hoy tratamos es muy importante para el musulmán, hablaremos sobre la misericordia en varios de sus aspectos. Para empezar, debemos saber que Ar-Rahman (el Clementísimo) y Ar-Rahim (el Misericordioso) son dos atributos de Al-lah y dos de Sus bellos nombres derivados de la palabra Ar-Rahma (la misericordia) en su expresión máxima. Ar-Rahman es más general que Ar-Rahim, pues el primero abarca a todas las criaturas, mientras que el segundo sólo abarca a los creyentes en el Día de la Resurrección.

Podemos hablar de una misericordia general de Al-lah, que abarca a todas las criaturas en esta vida y en la otra, como la gracia de verter sobre ellas la lluvia, pues dijo Al-lah: {Observa, pues, la misericordia de Al-lah, y cómo [Al-lah] vivifica la tierra después de haber sufrido una terrible sequía. Ciertamente Él es Quien resucitará a los muertos, porque Él tiene poder sobre todas las cosas.} [Corán 30:50] {Él es Quien envía los vientos que albrician la llegada de Su misericordia.} [Corán 7:57]

Sin embargo, hay otra misericordia especial para los muttaquin, los que obran bien y evitan el mal por fe y temor a Al-lah. Eso lo indica la aleya de la Sura “El Muro Divisorio” que dice: {…pero sabed que Mi misericordia lo abarca todo, y se la concederé a los piadosos que pagan el Zakat y creen en Nuestros signos.} [Corán 7:156]

Además de la misericordia que Al-lah nos otorga, nosotros los musulmanes recibimos el mandato de ser misericordiosos entre nosotros y serlo también con las demás criaturas de la creación, como dijo el Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, desde su Minbar (púlpito): “Sean misericordiosos con los demás y entre ustedes, y perdonen, que se les perdonará. Guárdense de los que dicen palabras vanas y de los reincidentes que reinciden a sabiendas sobre el pecado”. [Ahmad y At Tabarani]; y dijo: “A quien no tiene misericordia por la gente, no le tiene misericordia Al-lah, Glorificado y Ensalzado sea”.

Ahora, mencionaremos algunos ejemplos de la Misericordia de Al-lah:

Creó a Sus criaturas en la mejor forma y honró a los seres humanos por sobre las otras criaturas. Dijo Al-lah en la Sura “El Viaje Nocturno”: {Por cierto que Hemos honrado a los hijos de Adán, y les facilitamos los medios para transitar por la Tierra y por el mar; les Hemos proveído de cosas buenas y los Hemos preferido por encima de muchas otras criaturas.} [Corán17:70]

Se encarga Él mismo del sustento de Sus criaturas sin dejarlas desamparadas, Él vela por todas. Dijo Al-lah en la Sura “La Araña”: {Y cuántos animales hay que no pueden almacenar sus propias provisiones, pero Al-lah los sustenta y [también] a vosotros; y Él es Omnioyente, Omnisciente.} [Corán 29:60] En la Sura donde habla del Profeta Hud (Job) a su pueblo dice: {No existe criatura en la Tierra sin que sea Al-lah Quien la sustenta; Él conoce su morada y por donde transita, todo está registrado en un Libro evidente [la Tabla Protegida].} [Corán11:6]

Ha puesto a nuestra disposición todo lo que hay en los cielos y la tierra para satisfacer nuestras necesidades y consolidar nuestra forma de vida, nos ha provisto de lo necesario para habitar este mundo, tal como está dicho en la Sura “Las Abejas”: {Y ha creado para vuestro beneficio la noche, el día, el sol, la luna, y las estrellas; todos están sometidos a Su voluntad. En esto hay signos para quienes razonan.} [Corán 16:12]

Otra de las expresiones de misericordia de Al-lah es el hecho de que Él haya enviado a Sus mensajeros para que advirtieran y anunciaran para que las criaturas conozcan a su Señor e inviten a la gente a la adoración exclusiva de Al-lah, que les enseñen la verdad y les adviertan de no caer en la senda de la falsedad y la perdición. Al-lah dijo en la Sura “El Hierro”: {Por cierto que enviamos a nuestros Mensajeros con las pruebas evidentes. Y Hemos hecho descender con ellos el Libro y la balanza de la justicia, para que los hombres sean equitativos…} [Corán 57:25] {A éstos Mensajeros los enviamos como albriciadores y amonestadores, para que los hombres no tuvieran argumento alguno ante Al-lah luego de que se les presentasen. Al-lah es Poderoso, Sabio.} [Corán 4:165]

También, podemos mencionar el hecho de que nos haya enviado a Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y que su mensaje es misericordia general para todas las criaturas y el Libro que se le reveló es una advertencia para todos. Al-lah dijo en la Sura “El Criterio”: {Enaltecido sea Quien reveló la fuente de todo criterio [el Sagrado Corán] a Su siervo [el Profeta Muhammad], para que con él advierta a los hombres.} [Corán 25:1]; también dijo: {Y no te enviamos [¡Oh, Muhammad!] sino como misericordia para los mundos.} [Corán 21:107].

Los anteriores son ejemplos tomados del Corán, donde se demuestra la misericordia de Al-lah para con Sus siervos, pero también podemos encontrar muestras tomadas de la Sunna del Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam. Algunos de estos ejemplos los citaremos a continuación:

Al Bujari, que Al-lah lo tenga en Su misericordia, registró que el Mensajero de Al-lah, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, dijo: “Se me dieron cinco gracias que no se concedieron a nadie antes de mí: se me dio la victoria por el temor que se infunde en mis enemigos estando yo a una distancia de un mes de camino de ellos; se me concedió toda la tierra como oratorio y purificante, así que a cualquiera de mi nación que le llegue la hora de rezar que lo haga donde esté; se me concedió tomar botines y esto no se le había concedido a nadie antes; se me dio la intercesión, y siendo que los anteriores Profetas se enviaron a pueblos específicos, a mí se me envió para toda la humanidad”.

Otra muestra de la Misericordia de Al-lah fue dotarnos de una Sharia tan completa. Al-lah dijo: {Hoy os He perfeccionado vuestra religión, He completado Mi gracia sobre vosotros y He dispuesto que el Islam sea vuestra religión.} [Corán 5:3]

La misericordia del Mensajero de Al-lah, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, es algo que se ha difundido y conocido bien, habiéndolo testificado enemigos y amigos por igual, y cómo no sería así si Al-lah dijo: {Ciertamente se os ha presentado un Mensajero de entre vosotros que se apena por vuestras adversidades, se preocupa y desea que alcancéis el bien [e ingreséis al Paraíso]; es Compasivo y Misericordioso con los creyentes.} [Corán 9:128]

Ahora, citaremos algunos pasajes de la proverbial misericordia del Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él:

Misericordia con sus enemigos: cuando fue a predicar el Islam entre la gente de Taif estos le respondieron de la peor manera y lo atacaron; cuando volvía, silencioso y ensangrentado a la Meca, Al-lah le envió al ángel de las montañas para que se pusiera a su disposición y le ofreció arrancar los cerros que rodean a la Meca y lanzarlos sobre sus incrédulos. El Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi a sal-lam, respondió: “No lo hagas, tal vez Al-lah disponga que salgan de su descendencia gentes que adoren a Al-lah”.

Misericordia con el ignorante del Islam: un beduino se orinó en la mezquita; entonces, los Sahaba, que Al-lah esté complacido con ellos, se levantaron para castigarlo, el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, los contuvo; y cuando el beduino acabó de orinar, trajo un recipiente con agua y lo vertió sobre la orina y le dijo a los Sahaba, que Al-lah esté complacido con ellos: “Por cierto que fueron enviados como facilitadores y no como dificultadores, así pues, faciliten las cosas y no las hagan difíciles”, y le dijo al beduino: “Por cierto que estas mezquitas se construyeron para la mención de Al-lah y el rezo”. Después que el beduino mejoró su Islam, solía decir: “Por mi padre y mi madre como garantía, el Mensajero de Al-lah, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, no me castigó con violencia ni me maltrató”.

Misericordia con los beduinos que no gozaban de una educación islámica: algunos beduinos venían a hablar con el Profeta Muhammad, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y lo sujetaban por el hombro, él se volvía para mirarlos y sonreía.

Misericordia con los demás creyentes: Malik ibn Al Huwairiz, que Al-lah esté complacido con él, dijo: “Fuimos ante el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, siendo aún jóvenes y de edad similar. Estuvimos ahí veinte días y él pensó que extrañábamos a nuestras familias. Así que nos preguntó por los que dejamos atrás de nuestros familiares y le informamos. Él fue muy afectuoso y misericordioso, dijo: “Vuelvan a sus familias y enséñenles y prescríbanles el bien. Recen como me han visto rezar. Cuando llegue la hora del rezo que les pronuncie el adhan alguno de ustedes y que luego los dirija en el rezo el mayor de ustedes”. [Bujari, Muslim]

Le pido a Dios perdón por nuestras faltas. Háganlo ustedes también.

Segundo Jutba

¡Hermanos! Si alguien asume algún cargo de autoridad sobre los musulmanes, está obligado a ser misericordioso con su rebaño. El Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, pronunció la siguiente plegaria: “¡Señor! Quien asuma cualquier autoridad por sobre mi nación y fuese tolerante con ellos, pues Sé Tú tolerante con él. Y quién asuma cualquier autoridad por sobre mi nación y fuese duro con ellos, pues Sé duro Tú con él”. [Bujari y Muslim]

Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Abu Dharr, [la autoridad] es una responsabilidad que el Día del Juicio será humillación y arrepentimiento, excepto para quien la asume adecuadamente y da a sus dueños los derechos que se le han encomendado”. [Ibn Abi Shaiba y Bujari]

El Islam es tan completo que hasta prescribe la misericordia con los animales, pues estos hacen parte de la creación de Al-lah y además fueron hechos para nuestro servicio. Tenemos muchos ejemplos de esta misericordia:

Dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Una mujer entró al Infierno por un gato al que encerró hasta que murió, pues no le daba comida ni lo dejaba comer de los bichos del suelo”.

El Islam prohíbe hacer luchar a los animales, lo define como un pecado. El Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, prohibió las peleas entre animales.

Hacer tiro al blanco con objetivos animales es Haram (ilícito, pecado) pues el Profeta, que la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, maldijo a todo aquel que pruebe puntería con un blanco animado de vida.

Matar animales por aburrimiento o para divertirse es Haram, pues el Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, dijo: “Él pájaro reclamará ante Al-lah y dirá: fulano me mató por nada y no me mató por algo útil”. Hasta sobre los degüellos dijo: “Si matan, háganlo bien; si degüellan un animal, hagan un buen degüello; cada uno debe afilar su hoja de cuchillo para no incomodar a su víctima”.

Para alcanzar la misericordia que se nos prescribe como siervos de Al-lah debemos empezar por dar un buen trato a la gente, sin hacer distinciones ni mucho menos discriminaciones. Se relata que una vez vino un hombre quejándose al Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, sobre la dureza de su corazón, y el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, le dijo: “Acaricia la cabeza de los huérfanos y alimenta a los pobres”.

Es necesaria una práctica efectiva de la virtud, de la misma misericordia. De nada nos vale entender qué debemos hacer si no lo practicamos una y otra vez en nuestra vida.

También, es necesario tener en mente el tema de la recompensa, así como cumples tus deudas se cumplirá contigo; como dijo el Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam: “A quien alivia a un creyente de un problema mundanal, Al-lah lo aliviará a él de un problema en el Día de la Resurrección”. A todo joven que honra a un anciano por su edad, Al-lah hará que alguien lo honre cuando llegue a la vejez; dijo el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “Sean cariñosos con sus padres, que sus hijos serán cariñosos con ustedes”.

Obren según las palabras del Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam: “Parte de la glorificación a Al-lah es honrar a los ancianos musulmanes, honrar a los que portan el conocimiento del Corán sin exagerar ni ser negligentes, y honrar al gobernante justo”. [Abu Dawud]

Y cuídense de no caer en lo que nos advirtió el Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él: “No es uno de nosotros quien no es misericordioso con nuestros menores ni sabe honrar a nuestros mayores”. [Abu Dawud]

Uno de los frutos de la misericordia es lograr la complacencia de Al-lah en esta vida terrena y en la otra vida por venir. Dijo Al-lah en la Sura “Las Mujeres”: {Quienes obedezcan a Al-lah y al Mensajero, estarán con quienes Al-lah ha agraciado: los Profetas, los veraces, los mártires y los justos. ¡Qué excelentes compañeros! Tal es el favor de Al-lah. Y Al-lah por Su conocimiento divino bien sabe [cómo recompensar a Sus siervos].} [Corán 4:69]

Otro de sus frutos es promover el cariño y el amor entre los seres humanos, pues dijo el Profeta, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, en el relato de Abu Huraira, que Al-lah esté complacido con él: “El caso de los creyentes en su cariño mutuo, misericordia mutua y su solidaridad mutua, es como el cuerpo: si un órgano padece algún mal, los demás se solidarizan con él con la fiebre y el desvelo”. [Bujari]

Es deber del musulmán ser misericordioso, tal comportamiento es Sunna del Profeta, la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él, y debemos seguir su ejemplo para lograr la bendición de Al-lah.

Pidan bendiciones por el Profeta Muhammad, sal-lal-lahu ‘alaihi wa sal-lam, tal como Al-lah lo ordena en la Sura “Los Aliados”: {Ciertamente Al-lah y Sus Ángeles bendicen al Profeta. ¡Oh, creyentes! Pidan bendiciones y paz por él.} [Corán 33:56]

¡Oh Al-lah ciertamente me refugio en Ti de la incredulidad, de la pobreza, y en Ti me amparo del tormento de la tumba, no hay nada ni nadie que merezca ser adorado sino Tú!

¡Oh Al-lah! Haz que el Corán reviva mi corazón, que sea la luz que ilumine mi alma, la cual da final a mi tristeza y alivia mis preocupaciones.

Oh Señor, anhelo Tu misericordia, no me abandones ni por un instante, y facilita mis asuntos, no hay otro a quien deba suplicar ni adorar más que a Ti.